Small bronze globe encircled by a ring that attaches it to a circular base
Hunt-Lenox Globe
Cobre, ca. 1508
Rare Book Division
6

Hunt-Lenox Globe

Transcript below

Daniel Alarcón: A pesar de ser pequeño, este globo —uno de los globos terráqueos más antiguos que se conocen— está lleno de sorpresas para aquellos que lo observan en detalle. Michael Inman, curador de Libros Antiguos y Raros, nos explica:

Michael Inman: Verá mucha información geográfica, detalles, cadenas montañosas, ríos. Verá que se ilustran barcos, carabelas muy similares a las que utilizó Colón en su viaje inicial a las Américas. Verá monstruos de mar cuidadosamente ilustrados. 

Sin embargo, lo que no verá, es la masa continental de Norteamérica. 

Daniel Alarcón: Este globo se creó tan solo una o dos décadas después del primer viaje de Colón.

Michael Inman: Esto muestra claramente que aunque los exploradores y algunas personas en Europa sabían de la existencia de Norteamérica, ese conocimiento todavía no se había difundido ampliamente. 

Daniel Alarcón: El globo es un vínculo tangible con ese extraordinario momento histórico.

Michael Inman: En mi opinión, habla del asombro que los europeos de la época deben de haber tenido mientras se realizaban estos viajes iniciales a América. Habla, en un sentido más amplio, del resurgir del conocimiento que encarnaba el Renacimiento. 

Y, sin embargo, al mismo tiempo, cuando lo miro, no puedo evitar sentirme triste también, ya que remite a ese primer periodo de exploración de las Américas por parte de los europeos. Siempre me hace tomar conciencia de lo que vendría después, principalmente, con respecto al tratamiento recibido por los pueblos indígenas de América y, sin duda, el surgimiento de la esclavitud. Por lo tanto, mi entusiasmo al mirar el globo siempre se ve atenuado, en cierta medida, por el conocimiento de lo que sucedería en los próximos cinco siglos.

End of Transcript

Michael Inman is Curator of Rare Books at The New York Public Library’s Stephen A. Schwarzman Building. We gratefully acknowledge the editorial guidance of Dr. Erin Blake of The Folger Shakespeare Library and Chet Van Duzer.