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Introducción
De un mundo donde otra persona toma todas las decisiones, grandes y
pequeñas, por usted, a un mundo donde cada día le ofrece
cientos de alternativas diferentes...
Del estruendo incesante de puertas metálicas que se abren y cierran,
llaves en las cerraduras y campanas, a la súbita quietud de su
propio espacio privado...
De la monotonía y aburrimiento entre rejas a un mundo lleno de
Tecnicolor…
De la cárcel a la libertad.
Las primeras semanas son las más difíciles; todos los
ex reclusos coinciden en afirmar esto. Los sueños y los planes
que usted ha albergado en su interior no se corresponden del todo con
las realidades a las que ahora tiene que hacer frente. Surgen preguntas,
inquietudes: ¿Dónde puedo conseguir un trabajo decente? ¿Cómo
resultará la experiencia de volver a convivir con mi pareja después
de una ausencia tan larga? ¿Me aceptarán mis hijos? ¿Va
a serme fácil conocer a nueva gente? ¿Adónde puedo
acudir para estar solo y poder pensar las cosas claramente y con calma? ¿Tengo
la fortaleza suficiente como para no volver a caer en mis viejos hábitos
destructivos?
Las respuestas no son fáciles...
Los ex reclusos le dan un consejo, sin embargo, que nunca falla: proceda
con cautela. Acometa las cosas paso a paso. Primero que nada, establezca
sus prioridades, trace una estrategia y luego proceda. No trate de
hacerlo todo de una vez.
Por ejemplo, considere lo que debe hacer para hallar un lugar donde
poder quedarse, o conseguir un trabajo. Estas son prioridades principales
para la mayoría
de los ex reclusos. Sin embargo, dado el mercado de arriendos y de trabajo,
lograr encontrar un buen apartamento o un trabajo con buena paga y que constituya
un reto no es cosa fácil. Puede ser que el primer trabajo que le ofrezcan
no sea el que usted ha tenido en mente, pero puede que usted lo acepte de todos
modos. Podrá pagar el arriendo y tendrá el tiempo para asentarse
y readaptarse a su nueva situación a nivel más personal. Más
adelante, una vez que se haya asentado al lado de su familia y sus amistades,
y se haya hecho de unos buenos contactos, ése será el momento
para dedicarse a buscar un mejor puesto de trabajo.
Para la mayoría de los ex reclusos el retorno a la sociedad no resulta
fácil y suele requerir mucha paciencia, empuje y autodisciplina. Puede
darse el caso de que usted tenga que hacer hasta cinco llamadas telefónicas
y además esperar todo un día en diferentes agencias para dar
con la persona que usted busca. Pero en ningún caso se desanime. Hay
atajos.
Sobre todo, trate de conseguir el nombre de una persona que usted pueda
contactar en la agencia a través de un grupo que lo recomiende. Hay varios grupos
que ofrecen este servicio de contactos y remisión a agencias. Aproveche
este tipo de servicios puesto que con la enorme cantidad de información
y de grupos existentes, se requiere mucha técnica y pericia para que
alguien logre poner en contacto a una persona con el tipo de necesidades que
usted tiene, con el servicio o agencia correspondiente. Cuando una de estas
personas que lo ponen en contacto con la agencia que usted desea consigue que
le hagan una entrevista, esto le significará un ahorro de tiempo y de
frustraciones innecesarias.
Además, puesto que muchas agencias requieren al menos una tarjeta de
identificación, un certificado de nacimiento y a veces una tarjeta de
Seguro Social, procure conseguir y tener a mano estos documentos antes de salir
en libertad.
¿Qué puede hacer usted para obtener apoyo personal cuando salga
en libertad? Apenas salen en libertad, algunos reclusos prefieren pasar la fase
inicial por sí solos. Otros están ansiosos de buscar y volver a
ver a sus familias y amigos. No obstante, casi todos los ex reclusos hacen hincapié en
la importancia de tener una red de apoyo (una persona o grupo de personas) que
les puedan ofrecer comprensión y sustento moral. A veces, un orientador
puede ser de ayuda en este sentido, como ponerse en contacto con un grupo de
ex reclusos y alternar con una persona que haya pasado por las mismas situaciones
que usted, y que sepa escucharlo y ayudarle a ordenar sus emociones.
Surgirán dificultades, pero recuerde: usted está mucho más
en control de su vida que antes. Así es que aproveche la ventaja que
ahora tiene. Nueva York le ofrece una inmensa gama de posibilidades siempre
y cuando usted acepte el desafío y trace su estrategia cuidadosamente.
Hay muchísimas personas de buena voluntad en la comunidad, personas
que le pueden ayudar. Esperamos que esta guía le resulte
un paso importante hacia
su encuentro con ellas.