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Después
de la Entrevista
Cuando le ofrezcan un trabajo
En el momento de decidir si va a aceptar o no una oferta de trabajo,
o de decidir entre dos o más trabajos, es una buena idea
tomar en consideración los siguientes factores:
Qué potencial tiene el trabajo
Pregúntese si el trabajo que le ofrecen le significa un
reto a vencer. ¿Se trata de un trabajo sin posibilidades
de progreso profesional, o le darán la oportunidad de ascender
a otros puestos de mayor responsabilidad y mejor salario?
Si tiene la opción, es una buena idea evitar los trabajos
que no
le ofrecen la posibilidad de obtener un ascenso en el futuro y
de crecer profesionalmente. Sin embargo, en diversas fases de nuestras
vidas, ese tipo de trabajos pueden ser muy útiles. Ayudan
a pagar las cuentas, nos proporcionan nueva experiencia laboral,
y nos ayudan a mantenernos económicamente hasta que se presente
una nueva oportunidad de trabajo. Lo importante al aceptar ese
tipo de trabajo es recordar siempre que es un trabajo temporal.
Es una manera de sobrevivir y mantenerse fuera de peligro económicamente
y en todo otro sentido, hasta que obtengamos el título o
terminemos el programa de capacitación en el uso de computadoras
que nos interesan, o sepamos de un puesto de trabajo mejor. Trate
de no olvidarse nunca de sus planes de largo alcance, y nunca deje
de trabajar en función de esos planes mayores cuando se
encuentre “atrapado” en un trabajo aburrido que no
lo lleva a ninguna parte.
Salario
El salario, por supuesto, es un factor muy importante en el momento
de considerar una oferta de trabajo. Averigüe, por ejemplo,
si va a recibir un salario fijo que se le va a pagar regularmente
cada semana o cada dos semanas, o una vez al mes; o si su salario
va a depender de las comisiones o las propinas que reciba. También
averigüe si existe la posibilidad de ganar dinero extra
trabajando horas extra.
Al tener que decidir entre dos trabajos no siempre ocurre que
una persona decida tomar el que le ofrece el mejor salario. Al
margen del tema del salario, existen una serie de consideraciones
que son no menos importantes en el momento de tomar la decisión:
las condiciones de trabajo, los beneficios adicionales que ofrece
el contrato (fringe benefits), mejores oportunidades de capacitación
y ascenso a futuro, y lo interesante que pueda resultar el trabajo
en sí.
Beneficios adicionales que le ofrece el contrato (fringe
benefits)
Estos beneficios adicionales son los que usted recibe de su empleador
además de su sueldo en efectivo. En general, incluyen
los siguientes beneficios: seguro médico, permiso para
ausentarse (con paga) por razones de enfermedad; feriados y días
de vacaciones pagados; un plan de participación en las
ganancias (profit-sharing); uniformes y equipamiento especial
que se pueda necesitar en el trabajo; o ayuda económica
para seguir estudiando.
Estos beneficios son como dinero en efectivo, en el sentido de
que sirven para pagar por ciertas cosas y servicios, como las cuentas
médicas, que de otro modo tendría usted que pagar
de su propio bolsillo. Es importante, por eso, averiguar cuáles
son los beneficios adicionales que ofrece el trabajo por el que
se interesa.
También puede ser importante saber si el trabajo que está considerando
está cubierto por el seguro de desempleo (unemployment
insurance),
o por leyes de indemnización por accidentes de trabajo (workmen’s
compensation laws).
Otros factores que merecen su consideración:
- El tiempo que tarda y cuánto cuesta el transporte
de ida y vuelta al trabajo
- Las condiciones de trabajo, como por ejemplo los niveles de ruido, iluminación,
y polvo
- Factores de seguridad, como son los riesgos de lesiones físicas
- El ambiente social. ¿Es agradable el lugar de trabajo? ¿Está todo
demasiado reglamentado? ¿Son amigables los demás trabajadores?
Consejos para adaptarse a un nuevo trabajo
Para adaptarse a un nuevo trabajo, el trabajador por lo común
tiene que desarrollar nuevos hábitos. Los más obvios
son el llegar temprano al trabajo cada día, invertir la
cantidad necesaria de concentración mental y de energía
para cumplir con su labor satisfactoriamente, y aprender a relacionarse
bien con los compañeros y con los supervisores.
Mientras más tiempo ha pasado usted apartado del mundo
de afuera (la sociedad), o mientras menos experiencia ha tenido
en “cumplir con las reglas”, tanto mayor la disciplina
y la paciencia que todo esto va a requerir de usted. El sentido
de la responsabilidad, después de todo, no es algo que le
ayudaron a desarrollar mientras ha estado en la cárcel,
un lugar donde la mayoría de las decisiones, grandes y pequeñas,
fueron tomadas probablemente, por otras personas en lugar suyo.
Así es que no espere que el empezar un nuevo trabajo después
de salir en libertad le vaya a resultar cosa fácil. Sólo
recuerde que usted puede tener éxito (millones de otras
personas lo han tenido), y que va a requerir tiempo y paciencia.
Los siguientes consejos le pueden ser de ayuda para adaptarse a
un nuevo trabajo:
Sea una persona confiable y responsable
No llegue tarde al trabajo ni se ausente sin tener una buena razón.
Si va a llegar tarde, o no puede ir un día al trabajo, llame
a su jefe previamente. Si se ofrece para hacer una tarea cualquiera,
o le piden que haga una, asegúrese de cumplir con ella y
terminarla a tiempo. No prometa hacer más de lo que razonablemente
puede hacer.
Sea paciente
No espere demasiado de sí mismo en el momento de empezar
un nuevo trabajo. Hay mucho que aprender —incluso en los
trabajos simples, mucho más de lo que parece a primera vista.
Usted puede sentirse nervioso o asustado en las primeras semanas.
Esto no es poco común. Recuerde que su empleador está tan
ansioso como usted de que salga adelante.
Aprenda a seguir las instrucciones que le den
En general las razones por las que le piden que haga una tarea
de cierta manera y no de otra son válidas. Su éxito
como trabajador dependerá en gran medida de su capacidad
para escuchar y hacer lo que le dicen. Si usted necesita entender
mejor algo que le piden que haga, no vacile en hacer todas las
preguntas necesarias.
Llévese bien con los demás
Desempeñar bien sus obligaciones de trabajo es sólo
un aspecto
de la adaptación a un nuevo trabajo. Igualmente importante
para el empleador es su capacidad para llevarse bien con sus compañeros
de trabajo y/o con el público al que usted atiende. Contrólese
cuando se sienta enojado. Si surge un problema en el trabajo, consulte
con un supervisor o con un representante sindical para hablar y
resolverlo.
Aprenda a aceptar las críticas
Es muy fácil sentirse herido o ponerse a la defensiva con
los compañeros de trabajo cuando se le critica su desempeño.
Aprenda a no tomar a pecho las críticas que le hagan. Si
las acepta sabiamente, éstas pueden ser un paso importante
para el aprendizaje y, a la larga, en su progreso profesional.
Deje los problemas personales en casa
El trabajo a menudo le ofrece la oportunidad de alternar con los
compañeros de trabajo y, por cierto, esto es parte importante
de la experiencia laboral. Así y todo, es importante recordar
que la razón principal por la que usted está allí es
para cumplir con las responsabilidades de su trabajo. No permita
que los problemas personales interfieran con él. Todos
sabemos lo difícil que es tener que soportar a un compañero
de trabajo que llega todos los días frustrado y con rabia
a causa de una situación personal en su casa. Del mismo
modo, no es justo ponerse a comentar con un compañero
de labor sus problemas personales cuando esto puede significar
más tarde un llamado de atención del supervisor
o jefe,
y el riesgo de ser despedido.
Maneras de dejar un trabajo
Las tres maneras más comunes de dejar un trabajo son:
- que usted renuncie
- que lo den de baja porque no hay más trabajo por reducción
de personal
- que lo despidan
Si decide renunciar a su trabajo, es casi siempre aconsejable
que tenga ya asegurado otro trabajo. He aquí dos buenas
razones:
a) vivimos en un momento de gran desempleo, cuando las oportunidades
de trabajo en la mayoría de las áreas son escasas,
y b) los empleadores por lo general prefieren contratar a solicitantes
que ya tienen trabajo, no a los desempleados.
Si renuncia a un trabajo, asegúrese de avisarle a su empleador
con por lo menos dos semanas de anticipación. De este modo
podrá obtener de él una buena recomendación
para su próximo empleo.
Si está pensando en renunciar a su trabajo, o si recién
lo han dado de baja o lo han despedido, investigue los siguientes
puntos:
- Su trabajo, ¿está cubierto por un seguro de desempleo? Si
es así, ¿puede recibir beneficios del seguro de desempleo?
- Si lo han dado de baja, o despedido, ¿a dónde puede usted
recurrir? ¿Puede apelar la decisión a alguien en el departamento
de personal o en el sindicato?
- Si lo dan de baja o despiden, ¿puede cobrar indemnización
por cese de trabajo (severance pay)?
- ¿Qué pasará cuando deje el trabajo, en cuanto a su
pensión, su seguro médico, los días de vacaciones y de enfermedad
pagados que no había usado?
Qué hacer mientras está desempleado
Si después de haber estado trabajando en un lugar, usted
de repente se encuentra desempleado por causas que nada tienen
que ver con su desempeño laboral, puede tener derecho a
recibir los beneficios del seguro de desempleo. Su último
trabajo debe haber estado cubierto por el seguro de desempleo (casi
todos los trabajos lo están) y, si tiene derecho a recibir
los beneficios, debe declararse listo, capacitado y con la voluntad
de trabajar si se le presenta una nueva oportunidad de empleo apropiada.
Para escuchar información grabada sobre el seguro de desempleo,
llame sin cargo al 888.209.8124 (también se habla español).
La oficina local le pedirá primero que lleve su número
de Seguro Social y uno o dos documentos de identificación.
(Un recibo de sueldo de su último trabajo sería también útil.)
Si tiene derecho a los beneficios, hay un período de procesamiento
de sus documentos y solicitud que tarda de dos a tres semanas,
después del cual usted recibirá los beneficios en
dinero efectivo (una cantidad proporcional al salario que recibía
y a la cantidad de tiempo que trabajaba) durante un mínimo
de 26 semanas.
Mientras se encuentra sin empleo, también puede tener derecho
a recibir otros tipos de beneficios. Estos pueden incluir cupones
de alimentos (food stamps) o Medicaid (consulte el capítulo
sobre Ayuda Económica), o beneficios sindicales, si fue
un miembro que pagaba las cuotas de participación del sindicato
en el lugar donde trabajó por última vez. Al encontrarse
desempleado, también puede descubrir que tiene derecho a
atención especial en programas destinados a ayudar a las
personas desempleadas a que encuentren trabajo o vuelvan a estudiar
o a entrar en programas de capacitación.